Pregúntale a la abuela

Consejos, cuidados y recomendaciones para ti y tu familia

Estos son los mitos y supersticiones más comunes de la cocina mexicana

mitos de la cocina mexicana

La gastronomía mexicana sin duda es una de las más ricas de todo el mundo, que no solo se caracteriza por su sabor, sino también por los mitos y supersticiones que existen detrás de la preparación de algunos platillos tradicionales.

Es probable que más de una vez hayas escuchado algún mito dentro de la cocina mexicana como, si una salsa esta muy picosa es porque la persona que la preparo estaba enojada o si estas triste los tamales te saldrán salados.

Es por eso que hoy te contaremos sobre algunos de los mitos más comunes de la cocina mexicana.

Las tortillas se inflan si estás pensando en casarte

Hoy en día quizá, es muy poco común que las niñas aprendan a preparar tortillas a mano, ya que es más práctico comprarlas en la tortillería. Pero, antes o incluso todavía en las comunidades rurales se acostumbra preparar las tortillas a mano. Y, una de las creencias que se tiene con esta tradición es que, cuando las jóvenes están preparando tortillas y estas se inflan, es porque estás pensando en casarte. Y mejor aún, es señal de que tu suegra está de acuerdo con el enlace y que tendrás una familia unida.

El mole se corta si lo mueves en sentido contrario

En México tenemos una gran variedad de moles: el negro oaxaqueño, el mole blanco o de novia, el mole verde, el mole amarillo, el mole rosa, el mole de olla, etc.

Y si a ti te ha tocado preparar mole con la experiencia y sabiduría de tu abuelita, sin duda recordarás su gran enseñanza de que el mole siempre se debe mover en el sentido de las manecillas del reloj. Pues, se dice que si lo haces en sentido contrario el mole se cortará.

Una salsa saldrá picosa si estás enojado

Si vives en México y alguna vez le echaste salsa de más a uno de tus tacos sin antes probarla, es muy probable que hayas escuchado esta frase, “¡Ufff! quien preparó esta salsa estaba enojado”.

Y aunque las salsas mexicanas son tan únicas como la persona que las prepara, se dice que si una persona está enojada al momento de preparar una salsa, esta será más picante. Aunque eso normalmente depende más del gusto de cada persona.

Los tamales y los culpables de que no esponjen

Los tamales son un verdadero fenómeno en México, ya que los puedes ver por las mañanas en cada esquina a la que vayas. Y, al ser un plato tan tradicional, no podía quedarse sin algunos mitos y supersticiones en forma de consejos de la abuela a la hora de prepararlos.

El proceso de preparación de los tamales no es demasiado complejo, pero si es tardado, tanto para la preparación de la masa, como la de los guisos y la cocción final, misma que pareciera depende de una suerte de factores:

  • Se dice, que hay que taparle los oídos a la olla tamalera o tecontamalli, para que los tamales no escuchen los chismes de las cocineras y se cuezan correctamente. ¿Y eso cómo se hace?, amarrando un par de hojas de maíz o totomoztle a las asas de la olla.
  • Mejor hacerlos de buen humor, o se apelmazan. Y nada de tristezas, o saldrán salados.
  • Echarles la bendición nunca está de más, una costumbre que nos demuestra el fuerte apego a las creencias religiosas en nuestro país.
  • Ahora bien, si no se han cocido después de varias horas, hay que bailarles y ponerles música alegre, y si nada de lo anterior funciona, es posible que una de las cocineras esté embarazada, en el entendido de que los tamales al igual que los niños son chiqueones.

Las claras de huevo solo suben si tienes energía positiva

Nos parece que no hay madre mexicana que no haya puesto alguna vez a sus hijos a batir las claras de huevo a punto de turrón, mismas que al igual que el mole, hay que batir en el sentido de las manecillas del reloj de manera constante. Lo del ritmo, y el no dejar de batir tiene un verdadero motivo, lo que no lo tiene es que se diga que las claras de huevo no suben si traes mala vibra.

Ahora que, si alguna vez te ha pasado que no suban, seguro no ha sido ésta la causa; lo más seguro es que o el tazón no estaba completamente limpio, o bien, cayó sobre las claras un poco de yema de huevo. Eso sí, si estás enojado, te causará más frustración el tiempo que requiere batir las claras a mano.

A %d blogueros les gusta esto: