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Mi experiencia con el destete de mi bebé

Mi experiencia en el destete

Llevo casi dos meses de no dar pecho y es una gran satisfacción ver a mi bebé sano, fuerte y creciendo felizmente, esta es mi experiencia con el destete.

La verdad es que me daba mucho miedo que mi bebé sufriera con este tema, había escuchado a mamás decir que se sufre, que los niños lloran mucho, que los pechos duelen por la leche que se acumula.

Leí un sinfín de artículos para un destete respetuoso, todos decían que tenía que hacerlo poco a poco, que primero empezara por las tomas en el día, y luego por las noches

Otros decían que sustituyera el pecho por el biberón, algunos recomiendan iniciar el biberón con leche materna para que no cambie el sabor y el bebé lo acepte, sin embargo, ninguna de las recomendaciones me sirvió.

Lo que yo hice para un destete respetuoso

Para empezar mi bebé no aceptó el biberón, no quiso tomar leche de formula, tampoco aceptó yogurt o algunos otros lácteos, esto me preocupaba, pero ahora ya toma leche, por lo tanto, no es algo que deba preocuparles mucho

Mi bebé el primer año tomo pecho a demanda, a la hora que fuera, en el momento que él deseara, a partir del primer año empezó a disminuir las tomas, solo tomaba cuando dormía, primero fueron 3 veces al día, luego dos, y al final 1 vez, esto me ayudó bastante para poder quitarle el pecho por completo.

Cuando él estaba a 2 semanas de cumplir sus dos años, se la pasaba toda la noche pegado a mi pecho, no se quería despegar de ella, si trataba de quitársela empezaba a llorar, entonces me decidí. Una madrugada, inicié el destete; simplemente hablé con él.

Le dije que ya no había más bubita (así le dice él), que se acabó, que de ahora en adelante solo le podía dar abrazos, insistió y lloró un rato, trató de levantarme la pijama, pero al final terminó durmiéndose; en el día me puse un vestido con el que no se puede tomar bubita, llegó la hora de dormir, pidió bubita como de costumbre, pero como tenía el vestido y este no permite que se levante fácilmente; entonces no hay posibilidades de que se pueda pegar al pecho, entonces solo nos abrazamos y se quedó dormido, ya no lloró.

Así pasaron los días, durante la noche me ponía una faja para que no se pudiera levantar la pijama y no tuviera acceso a su bubita, algunas veces lloraba, pero platicaba con él y se tranquilizaba, le cantaba canciones de cuna, lo abrazaba y se quedaba dormido, así es como en un fin de semana dejó de pedirme bubita para dormir y solo pedía dormirse encima de mí, encima de sus bubitas.

No sufrió él, no sufrí yo y tampoco el papá tratando de tranquilizarlo mientras pide bubi; la verdad es que fue muy sencillo y aún sigo sin creer que mi bebé ya no tome pecho, pero la verdad también es un gran alivio porque no paso las noches con las bubis de fuera y ya no me desvelo tratando de dormirlo con la teta

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